
• ● La imposición de un arancel base del 10% a la mayoría de los bienes importados en Estados Unidos genera incertidumbre sobre sus efectos en el comercio global.
• Ante un entorno global adverso, es fundamental fortalecer el mercado interno y garantizar condiciones que impulsen un entorno favorable para las empresas.
La reciente imposición de aranceles generales por parte del gobierno de Estados Unidos representa un cambio significativo en las dinámicas del comercio internacional. La aplicación de un arancel base del 10% a la mayoría de los bienes importados, así como la implementación de tasas más altas para ciertos países, representa un retroceso y podría agravar la desaceleración del crecimiento económico global. En la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) reiteramos nuestro compromiso con el libre comercio como un motor fundamental para la competitividad y el desarrollo de las naciones.
Si bien la medida establece aranceles recíprocos para diversos países, la publicación oficial de la Casa Blanca confirma que México y Canadá mantienen los términos comerciales previamente negociados. Esto significa que los productos que cumplen con las reglas del T-MEC seguirán sujetos a un arancel del 0%, mientras que aquellos que no las cumplan enfrentarán un arancel del 25%. En el caso de energéticos, la tarifa será del 10% para los productos fuera del marco del T-MEC. Además, se mantienen los aranceles del 25% al acero, aluminio y automóviles.
El anuncio de estos nuevos aranceles ocurre en un momento en que la economía global enfrenta retos significativos. Las previsiones de crecimiento han mostrado señales de desaceleración, y medidas proteccionistas como esta podrían agravar el entorno económico, afectar las cadenas de suministro y elevar los costos de los bienes para los consumidores en diversos países.
En COPARMEX estamos atentos a los detalles y alcances de la medida anunciada para analizar sus implicaciones en México. Es imprescindible contar con certidumbre en las relaciones comerciales y evitar que decisiones unilaterales afecten la estabilidad económica y el flujo de inversiones en la región. Continuaremos trabajando para defender las condiciones que permitan a las empresas mexicanas mantener su competitividad en el mercado internacional.
Hacemos un llamado al Gobierno de México a fortalecer las condiciones internas para la inversión y el crecimiento económico. En un contexto internacional adverso, es prioritario garantizar seguridad, energía y certeza jurídica, reducir la carga burocrática y generar un entorno propicio para el desarrollo empresarial. Sólo así podremos enfrentar los desafíos globales y aprovechar las oportunidades que el comercio internacional ofrece a nuestra economía.
El sector empresarial mexicano reafirma su compromiso con la apertura comercial, la innovación, la integración económica y el fortalecimiento de nuestras capacidades productivas. Seguiremos impulsando el desarrollo de México a través de un modelo que privilegie la competitividad, la innovación y el crecimiento con justicia social, donde el comercio beneficie a todos, porque el mundo necesita más integración, no barreras proteccionistas.