Cuauhtémoc 757 Sur. Col. Centro, Mty. N.L.

Los desafíos del Congreso: Respetar la constitución y escuchar a toda la sociedad

Preámbulo

En septiembre inició el periodo ordinario de sesiones del segundo año de ejercicio de la LXV Legislatura; un periodo particularmente complejo y convulso. Vemos con preocupación un Congreso polarizado donde no pesan los argumentos ni las razones, sino en el que abundan las descalificaciones y se actúa por consigna partidista. Donde la voz de la sociedad civil es reiteradamente ignorada. En ese marco es en el que deberán discutirse temas fundamentales para el país como es una posible reforma electoral, el paquete económico para el 2023 y, como lo vimos hace unos días, la permanencia de las Fuerzas Armadas al frente de tareas de seguridad nacional.

Escuchar a la sociedad y anteponer el interés de las familias es, sin duda, el mayor desafío que tienen los legisladores, pero también existen otros que abordaremos en esta Señal.

La separación de poderes

El Congreso debe tomar “sana distancia” de los demás poderes. La toma de decisiones de los legisladores debe darse con autonomía e independencia ya que es uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema democrático. De poco sirve un Poder Legislativo plegado a la voluntad de otro poder; México ya lo vivió por décadas y el saldo no fue positivo. Necesitamos equilibrios, pesos y contrapesos para que no existan abusos ni este se use para fines personales. La división de poderes es condición fundamental de la democracia.

La constitucionalidad de sus decisiones

Desde 2018 han sido reiterados los casos de reformas o leyes que han sido cuestionadas por contener elementos que contravienen a la Constitución. Algunos ejemplos podrían ser la reserva automática de información considerada en la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la Ley Nacional del Uso de la Fuerza, la Ley Nacional de Extinción de Dominio, la Ley General de Educación por no consultar a personas indígenas y con discapacidad, la Ley Federal de Austeridad por contener un candado de 10 años para que exfuncionarios pudieran trabajar fuera del sector público; el Padrón de Datos Biométricos contenido en la Ley Federal de Telecomunicaciones y otras más.

No pueden ni deben seguir apostando por utilizar una mayoría en el Congreso para aprobar legislaciones que terminarán sin aplicarse o en litigios en el Poder Judicial, ya que eso -como en el caso de la Ley de la Industria Eléctrica- ha generado un enorme desprestigio para el país, un daño a nuestra reputación internacional e inhibe la inversión extranjera en México.

La sociedad y el Congreso de la Unión

Debe cuidarse esta relación, porque de ello depende la confianza en los legisladores. La figura del Parlamento Abierto existe para asegurar que la voz de expertos y de la sociedad sea escuchada antes de que se tomen decisiones. El objetivo es tener espacios de diálogo que permitan contrastar propuestas y enriquecer las iniciativas y los dictámenes. En los últimos meses, hemos atestiguado supuestos “Parlamentos Abiertos” que terminan en largas horas de discusión que son ignoradas. La sociedad debe ser escuchada y respaldada, no excluida.

Polarización y parálisis legislativa

La polarización es producto de la transgresión a principios básicos en democracia como lo son el diálogo, la tolerancia y el respeto a quien piensa distinto. La falta de entendimiento entre las distintas fuerzas políticas ha provocado una parálisis legislativa inédita. México necesita legisladores comprometidos y responsables.

Buscamos un Poder Legislativo autónomo que privilegie la construcción de consensos. Hasta el momento, se han aprobado el 79% de las iniciativas presentadas por el Ejecutivo; un gran número de ellas han sido aprobadas por la mayoría sin considerar la opinión de los grupos minoritarios. Es preocupante -ya que, si bien la mayoría puede hacer valer su condición volvemos al punto de legislaciones con graves visos de inconstitucionalidad, como es el caso reciente de la aprobación del paso de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional pese a que la Constitución expresamente señala que el mando de la Guardia deberá ser civil.

Próximos retos

Debemos impulsar y trabajar en propuestas que permitan reactivar la economía, que incentiven la creación de más y mejores empleos, que mejoren el nivel de atención médica con los medicamentos necesarios, y fortalezcan el federalismo, sobre todo, en materia de seguridad.

Insistimos, es innecesaria e inoportuna una reforma electoral más aún si su propósito es trastocar las instituciones y los avances logrados. Es indispensable robustecer la autonomía del árbitro electoral.

En los próximos días, comenzará la discusión del Paquete Económico para el Ejercicio Fiscal de 2023. Como lo hemos advertido, es positivo que no se consideren nuevos impuestos ni incrementos sustanciales en los existentes, pero es un paquete que resulta insuficiente para propiciar la recuperación de la economía y mejorar el ingreso de las familias.

Vemos un presupuesto centralizado y focalizado en las políticas y obras públicas emblemáticas. Esperamos que el Congreso, en especial, la Cámara de Diputados, logre enmendar la propuesta para fortalecer rubros tan urgentes como son el presupuesto educativo para revertir el rezago escolar y el abandono de la infraestructura; que se mejore sustancialmente la salud, logrando el tan anhelado abasto de medicamentos y la contratación de médicos mexicanos; que en materia de seguridad se apueste por fortalecer las capacidades de estados y municipios, se invierta para mejorar los ministerios públicos y los juzgados; y se destinen recursos a proyectos de infraestructura regional que garanticen rentabilidad para el país. Además, que se dote al INE de los recursos necesarios para garantizar el correcto desarrollo de los procesos electorales en 2023, asegurando así nuestra vida democrática.

Las empresas seguiremos contribuyendo para la contención de la inflación, creemos en el PACIC, pero -en especial las micro y pequeñas- necesitamos apoyo del gobierno federal para reducir costos y así lograr bajar los precios. Diversos incentivos fiscales podrían ser solución a la crisis económica.

Nuestro llamado

Es momento de sumar esfuerzos. Estamos en la antesala de las elecciones de 2023 y la elección presidencial de 2024, lo cual no debe ser pretexto para profundizar las divisiones sino para unirnos en torno a la mayor de las causas: Sacar a México adelante.

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