COPARMEX Nuevo León nace en 1992 para agrupar a todas las personas con el carácter de empresarios para hacer frente a los diversos problemas sociales derivados de las relaciones entre el capital y el trabajo.

Misión

Representar y defender los legítimos intereses de los empleadores de Nuevo León, fomentando el bien común y el desarrollo de las empresas y sus trabajadores.

Visión

Ser el sindicato de empleadores líder por su representación ante las autoridades y la sociedad por sus principios, valores y servicios en favor de la persona, la libre empresa y el bien común.

Objetivos

  • Representar y defender los legítimos intereses de los empleadores en el Estado, promoviendo un clima de armonía entre éstos y sus trabajadores, en un entorno de libertad, justicia y democracia
  • Vincular al sector patronal con las distintas autoridades, instituciones, organismos nacionales y extranjeros y la sociedad en general, difundiendo los principios y valores que rigen la vida interna de la organización.
  • Impulsar la expedición o reforma de leyes y reglamentos que se consideren necesarios o convenientes para fomentar el desarrollo y la competitividad de las empresas y sus trabajadores, en un marco de respeto y cumplimiento del estado de derecho.
  • Participar en la elección y designación de Representantes Patronales ante los Tribunales del Trabajo Federales y Locales; la Comisión Nacional de Salarios Mínimos; la Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas; el Instituto Mexicano del Seguro Social; el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores; Síndicos ante el Servicio de Administración Tributaria y la Procuraduría de Defensa del Contribuyente, así como representantes ante los distintos consejos y organismos del Estado de Nuevo León, en los que corresponda estén representados los empleadores en general.
  • Proporcionar servicios de calidad y acorde a la demanda de nuestros agremiados.

HISTORIA

Con el propósito de federalizar la ley reglamentaria del artículo 123 constitucional, se presentó en mayo de 1929 el Proyecto Portes Gil en el que habían participado representantes obreros y patronales. Para estudiar aquella propuesta se organizó en la Ciudad de México, del 12 al 18 de septiembre, la Convención de Relaciones Industriales de la República Mexicana, con representantes de 34 Cámaras de Comercio, Industria y Minería, Agricultura y Ganadería, así como de tres asociaciones patronales y dos empresas privadas de la capital del país.

El industrial regiomontano Luis G. Sada presentó a los convencionistas la iniciativa de fundar una asociación patronal, diferente de las “instituciones públicas, autónomas, con personalidad jurídica” que contemplaba la ley de Cámaras de Comercio e Industria.

La propuesta se refería a un sindicato patronal que pudiera agrupar a todas las personas con el carácter de empresarios. Afirmaba que la existencia de un organismo de esa naturaleza permitiría que en él se estudiasen los diversos problemas sociales que eran resultado de las relaciones entre el capital y el trabajo, necesarias para el progreso.

Existiendo el interés de los convencionistas, se convocó a reuniones especiales, presididas por Luis G. Sada, para redactar un proyecto de acta constitutiva.

Siendo así, el 29 de septiembre se leyó ante la asamblea el proyecto que fue aprobado por aclamación.

La Confederación Patronal de la República Mexicana tendría un Consejo Directivo General. El primer presidente fue Luis G. Sada, inspirador de la organización, quien solamente desempeñaría la responsabilidad hasta el 1º de marzo del siguiente año.

Fundador de Coparmex Nuevo León

Luis G. Sada pertenecía a una importante familia regiomontana. Su bisabuelo, Matías de Sada, fue nombrado por Mariano Jiménez tesorero del ejército insurgente al entrar en Monterrey en enero de 1811. Su abuelo, Francisco Sada destacó como abogado y participó en el servicio público, llegando a representar a Nuevo León como senador; fue, además, uno de los fundadores de Cervecería Cuauhtémoc, empresa pionera del definitivo despegue industrial regiomontano. Su padre, Francisco G. Sada, fue un prominente empresario, quien ocupaba la Gerencia de Cervecería Cuauhtémoc desde el año 1894.

Luis G. Sada ocupó puestos directivos en la Cervecería Cuauhtémoc desde 1906 y en su carrera como empresario fue consejero directivo de otras industrias y varios bancos.

Cuando promovió la fundación de la Confederación Patronal de la República Mexicana en 1929 era un maduro empresario de 45 años de edad, que ya había sido presidente de la Cámara de Comercio de Monterrey tres años antes.

La Confederación funcionaría en el territorio por medio de Centros Regionales. Los regiomontanos que habían asistido a la Convención de la Ciudad de México, regresaron a Monterrey con el propósito de construir ahí el Centro Regional Neoleonés.